El sueño de la clonación ha comenzado a tomar forma con la disección de los nucleótidos celulares, y con él se han despertado los viejos relatos del Golem y de los seres creados a imagen y semejanza de las personas.Ya no estamos hablando de robots que suplen el trabajo de los seres humanos, sino de seres idénticos como una imagen tridimensional sacada del espejo. La prensa ha alentado la discusión sobre la clonación simplificando algunas frases de científicos que escudriñan la estructura más íntima del genoma, que es otra cosa. Y no extraña que los ígnaros de la Cámara de Diputados se tomen en serio la cosa, y que con toda parsimonia propongan un punto de acuerdo para prohibir que en México se hagan clonaciones.
Y cuanto más se habla de ello más falta hace que alguien se pregunte ¿Para qué? ¿Cuál sería la razón para clonar seres humanos? Me parece que no tiene sentido.

