martes

¡Qué descaro!

Cuando aumentó el precio del Metro, de dos a 3 pesos hubo quien dijo que no era mucho; pero muchos sí se quejaron, y los del Prd tuvieron que hacer una encuesta para darle "legitimidad" al aumento.
El caso es que hasta ahora noté un cartelito pegado en una pared del túnel que dice: "El costo real del boleto es de 9.00 pesos. En Apoyo a tu Economía, es de 3.00 pesos". 
Es burla o qué. Primero nos friegan, y luego nos refriegan en la cara que es Por el Bien de Todos. Para hacer la encuesta, pescaron en los pasillos a 6 mil parroquianos (de los 4 millones y feria que circulan a diario), y les preguntaron: “¿Qué prefieres: pagar 3 pesos o 5 pesos?” ¡Así como se le digo! Pos claro, no hubo quien quisiera que lo fregaran más. Total, los diputados de la Asamblea dijeron que la encuesta era legítima, confiable y democrática, y que la extragrande mayoría de esos 6 mil, dijeron que yes; el resto “no supo que contestar” (se quedaron pasmados porque no sabían si eran o si los querían hacer...).
“En una democracia la gente manda”, dijo el menso que tienen como dirigente del Prd.df y la tarifa aumentó 50 %. Pero la tomadura de pelo fue tan obvia que hasta en la Jornada (¡'¿)  dijeron que estaban idiotas del cerebro: “Encuesta mañosa sobre el alza al Metro”
La idea del cartelito no puede ser más que de un burro como Ebrard. Hay otros, por supuesto, pero las cosas finas las hace el jefe. Pretende hacerle creer a la gente que él pone 6 pesos, para completar “el costo real de 9 pesos”, y que uno sólo pone 3. ¡Hágame el recabrón favor!
Pero con ese aumento ocurre que los pobres que usan el Metro, en realidad vienen pagando 12 pesos; los 9, más los 3 del boleto. Y que no se hagan los occisos...
Todos pagamos el Metro con los impuestos: son esos 9 pesos. A esa coperacha social, hasta el año pasado, se le agregaban otros $2 mil 829 millones de pesos, por la venta de boletos de a 2 pesos. Al aumentar 50 %, se agregaron otros 1,500 millones de pesos más, que van a parar a las arcas del gob.df., para lo que se pueda ofrecer (como promoción personal electoral, por ejemplo).
¿Deveras necesitaba el DF esa lana que le tuercen a los pobres? De acuerdo a la ley de ingresos aprobada en diciembre, este año el DF engordará sus arcas con 130 mil millones cash. ¿Usted cree que no podían sacar 1,500 de otro lado?
Esta bien, yo sé que ellos dijeron que “Primero los Pobres”, y que son los primeros en pagar el pato para mantener a la burocracia que los va a fregar. Pero podrían haber disimulado en este caso, haciéndole al cuento, y bajándole esa lana a los que la tienen.
Pues sí, me encabroné con el letrerito, porque estos tricolores pintados de amarilllo ni siquiera tienen los destos para dar la cara. Le quieren tomar el pelo a la raza, y luego dicen que los de enfrente son los reverendos hipócritas...  ¡Ojalá que los “usuarios” los manden al diablo en 2012!

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domingo

Avatar / El futuro pasado


Una expedición de conquista naufragó en el Caribe mexicano en 1511, y el capitán español Gonzalo Guerrero fue capturado por los mayas, cerca de Tulúm. Lo condujeron a Chetumal como esclavo y con el tiempo sus conocimientos de la guerra le ayudaron a ganarse un lugar entre los nativos hasta llegar a ser uno de ellos, y convertirse en uno de sus jefes militares (y como Sully, es yerno del cacique, e igual, cambió su ropa por un taparrabos y sus armas occidentales por la parafernalia indígena de guerra). Cuando llegó Cortés a las costas yucatecas en 1519, mandó buscar a Guerrero pero éste despreció ruegos y amenazas de los españoles y no regresó al redil. La codicia de los invasores, inevitablemente, los condujo al choque contra los mayas, y Gonzalo Guerrero decidió defender a su familia y su nueva nación dirigiendo los combates contra los que venían por el oro.
Jake Sully es un veterano de guerra que ha sido trasladado a un mundo habitado por un pueblo de aspecto felino, que usa arcos y flechas, y cultiva una religión muy semejante al ‘animismo’ africano. Pero Sully trabaja para una empresa que pretende extraer un metal muy valioso, y al verse en medio de la codicia­ y la justicia Sully toma su decisión: se pasa al ejército de resistencia de Pandora. El guión, como se ve no es nuevo, como tampoco el impulso de empresas que atraviesan el oceáno galáctico para buscar el oro.
Con el fragor surround de la batalla vienen a la mente las invasiones romanas a las Galias, las que condujo el César contra los bárbaros para el engrandecimiento de la metrópolis. Afortunadamente, el expectador moderno ya no celebra la guerra, y Cameron tuvo la decencia de mostrarla como un síntoma de la decadencia, y no como triunfo de la civilización.

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viernes

Matrimonio desregulado


¿Ha notado usted que en las discusiones sobre el matrimonio, que se dan en la Cámara de Diputados no hay quien proponga desregular las uniones sentimentales, y que el gobierno no se meta entre las parejas? No hay quien proponga abolir el matrimonio y que a la vez se preserve el derecho y las garantías de los arrejuntados.

Pues por increíble que parezca eso lo propusieron los sombrerudos de Emiliano Zapata en 1915. A finales de ese año, las fuerzas de Miliano instalaron en Cuernavaca el "Consejo Ejecutivo de la República", para elaborar un proyecto de gobierno. Abordaron los temas agrarios, de trabajo, educación, administración y otros más, para redondear su idea de un Estado social con justicia y libertad.
Entre otras leyes emitieron las de la familia, que en resumen decían: "...la libertad humana no puede ser regulada por absurdas leyes que pretendan reglamentar los sentimientos naturales. El Estado debe reconocer y respetar la existencia de aquellas familias que se han formado y desarrollado de acuerdo con las inclinaciones naturales, humanas y sin intervención de las autoridades y de las leyes, considerándolas, por lo tanto, legítimas. En consecuencia declara que los esposos son libres para vivir unidos o separados, independientes entre sí. Que debe protegerse a la mujer de una manera especial para que, al emanciparla de la tiranía marital, pueda siempre contar con los recursos que le aseguren la subsistencia. Cesa la distinción entre los llamados hijos legítimos, naturales y espurios. Y para emancipar a los menores de la tiranía paterna, serán severamente castigados y privados de la patria potestad, los padres que en vez de darles protección y consejo, los golpeen, injurien, los impulsen a cometer actos reprobados por la moral, o se aprovechen del producto de sus trabajos..."

Desafortunadamente, los zapatistas llegaron tarde a la cita. Ese año, los constitucionalistas de Venustiano Carranza iban ganado la guerra, y al siguiente año, en 1916 impusieron sus leyes, también las del matrimonio, que son vigentes hasta la fecha. (Ni modo, ya será para la otra)

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lunes

El tiempo perdido


Jacques Prévert : Frente a la puerta de la fábrica / el obrero se detiene de repente / el buen clima lo jaló de la chamarra / volteó la cara y miró el sol todo rojo / bien redondo / que sonríe a su cielo de plomo / 
Le guiña un ojo con familiaridad: / 
Vamos, compañero sol, dime / ¿no crees que sería muy coyón /
si le regalo un día así / al patrón?

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domingo

ALTAN

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Katyn


Ojalá y sólo fuesen razones políticas las que han impedido que la película Katyn (2007) no se haya exhibido masivamente en las salas de México, porque tales razones podrían removerse. Pero me temo que la gran obra del anciano director Andrei Wajda se halle detenida por razones de mercado: por la falta de interés público en ese drama histórico que fue el estalinismo. Es muy posible que después de veinte años del derrumbe del imperio soviético mucha gente no sepa quién fue Stalin, y muchos jóvenes quizás desconozcan que este gran artista realizó dos de los más bellos filmes del siglo xx: Cenizas y diamantes y Paisaje después de la batalla.

En abril de 2010 el gobierno ruso permitió por primera vez la exhibición de Katyn, y así se abrió paso a otras ciudades de ese país. Pero no debe ser fácil para los rusos enfrentarse a la terrible verdad que expone la película, admitir que durante el siglo xx vivieron sumidos en una mentira infame. En el terrible engaño de un gobierno “popular”, que por las buenas o las malas obligó a varias generaciones a entregar sus sacrificios por el engrandecimiento “de la Patria socialista”. Para un desarrollo que no era ajeno a las mismas prácticas imperialistas y armamentistas de Japón, Alemania o Estados Unidos, acérrimos enemigos ideológicos del comunismo. Y no debe ser fácil porque Katyn describe la masacre de 22 mil polacos ejecutada por el Ejército soviético durante la Segunda Guerra, y que durante cincuenta años fue achacada a los nazis…

Como se sabe, en agosto de 1939 Hitler y Stalin firmaron un “pacto de no agresión”, y muy pronto se supo que en realidad estaban repartiéndose Europa. Con ese pacto Rusia dejaba las manos libres al nazismo para su expansión en el lado occidental mientras preparaba su avance sobre los países bálticos, Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia, y una parte de Rumania.Los servicios secretos ingleses dieron a conocer las cláusulas de ese acuerdo y Stalin negó el hecho como un infundio del anticomunismo occidental. Pero no había pasado un mes de la firma del Pacto Ribbentrop-Molotov cuando las tropas de ambas potencias invadieron Polonia.
En el lado oriental de Polonia los rusos capturaron miles de soldados polacos, que fueron internados en campos de concentración en Kozielsk, Starobielsk y Ostashkov, y en otras prisiones de Bielorrusia y Ucrania. Y en una reunión del Buró Político soviético, de marzo de 1940, Stalin firmó la orden de ejecución de esos “nacionalistas contrarrevolucionarios” polacos, y en los trenes del Ejército Rojo fueron conducidos al bosque de Katyn, cerca de la ciudad de Smolensk, casi en la frontera con Bielorrusia (al este de Polonia). Allí fueron ejecutados por la espalda más de 22 mil soldados, ocho mil de los cuales eran oficiales.


Si esa masacre ponía en evidencia el carácter fuertemente represivo del Estado soviético también respondía a una lógica imperialista muy precisa. Y es que el sistema de reclutamiento polaco preveía que todos los graduados universitarios fuesen oficiales de la reserva (en previsión de ataques de Alemania o Rusia), y de ese modo Stalin eliminaba a una conspicua parte de la clase dirigente de aquel país que por entonces comenzaba a alzar su dignidad nacional, y preparaba a sus cuadros comunistas para ocupar el gobierno en 1945.

Pero en 1943 Hitler pudo reforzar su ejército y se lanzó contra su antiguo aliado soviético. La invasión a Rusia fue tan demoledora que la defensa de ese país fue la más costosa de toda la guerra: millones de hombres y miles de ciudades fueron aniquilados por la maquinaria nazi, pero con la nueva alianza de Rusia en la coalición liderada por Estados Unidos e Inglaterra se responsabilizó a Hitler por todos los crímenes de la guerra. Hitler, totalmente debilitado, perdió su guerra, pero los principales acusadores de Stalin —el gobierno polaco exiliado en Londres— fue desacreditado por los aliados. La masacre de Katyn, como decía Stalin, se quedaba adscrita como una más de las crueldades de los nazis.
Tuvo que llegar la decrepitud del sistema soviético y su derrumbe para que en 1990 se supiera la verdad. Los archivos de la seguridad del Estado tuvieron que abrirse al escrutinio de los investigadores y el gobierno admitió la responsabilidad del jefe comunista que había sido el más querido y admirado por su pueblo, y al que Polonia tuvo que rendir armas y soberanía, después de la guerra, como su “salvador”.
Ahora el bosque Katyn regresó a las primeras páginas de los diarios porque el pasado abril, en un accidente de aviación, fallecieron el presidente polaco y una numerosa comitiva de altos cargos del gobierno cuando se dirigían a ese lugar para conmemorar el 70 aniversario de la masacre. Irónicamente, entre los muertos había muchos de los que participaron en el Comité de Resistencia de Solidarnosc, la organización que en los años ochenta emergió desde los astilleros de Danzig para protagonizar una de las luchas civiles paradigmáticas del siglo xx: se trataba de la misma clase obrera polaca que se alzaba contra su gobierno comunista y contra la opresión del imperio soviético. La tragedia del avión polaco abrió la herida para ambas naciones, ya que ahora se sabe que muchos soldados soviéticos también fueron asesinados para ocultar esa historia que Wajda ha querido rescatar.

En una entrevista al Corriere della Sera, de Milán, el director cuenta que tardó en rodar la película porque, a pesar de la caída del Muro de Berlín, en 1989, no encontró apoyos firmes pues nadie quería denunciar el crimen de Stalin e irritar al gobierno de Moscú para no alterar los frágiles equilibrios internacionales.
Finalmente, con el apoyo del Ministerio de Cultura polaco, logró sacar la película; en 2008 Katyn fue nominada al Óscar como mejor película extranjera. Ni aun así pudo proyectarse en Rusia, en donde incluso desaparecieron las copias piratas del mercado, y en otros países europeos tampoco entró al circuito de exhibición masiva a pesar de ser un pedazo de historia que les concierne íntimamente. Razones políticas y culturales conspiraban contra la historia.

En el centro de este filme Wajda pone a las mujeres que esperaron cada día y cada hora de su vida el retorno de aquellos oficiales de los que nadie informaba nada. Y a pesar de que el gobierno ruso aceptó la responsabilidad histórica, en los distintos ministerios siguieron ocultando la información. Nadie sabía nada, y la madre de Wajda también esperó en vano. Alguna carta o un informe de su esposo, Jacob Wajda, oficial del 73 regimiento de infantería, que también desapareció en Katyn en 1940.

“No quiero que aquellos oficiales mueran por segunda vez”, dijo Wajda al reportero del Corriere. “Por favor escriba esto y haga saber que este filme no es un instrumento político sino una obligación moral. Y que comprendí la importancia de la película cuando se exhibió en la embajada polaca en Moscú ante mil ciudadanos rusos: al término de la proyección se produjo un largo silencio, luego, todos se alzaron de pie y estallaron en aplausos”.

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viernes

Working class hero

En 1906 Lewis Hine era profesor en la Universidad de Nueva York y en sus clases de ética y estética estimuló a sus alumnos para usar la cámara fotográfica como un instrumento de comunicación, y no sólo como productora de arte, que era lo usual en aquel tiempo. Los jóvenes siguieron con entusiasmo al sociólogo por las aduanas y puertos para retratar a los inmigrantes que en grandes oleadas llegaban de los lugares más lejanos buscando “la América”. Con sus cámaras recorrieron los escuálidos barrios donde se hacinaban las familias, para documentar cómo el sueño americano era una pesadilla de promesas traicionadas.
En 1907 Lewis Hine tenía 35 años y decidió dejar la universidad para salir a la calle y recoger las imágenes indignantes de la miseria, en la mismísima 5a Avenida. Retrató a los trabajadores haciendo equilibrios en las nubes para levantar los orgullosos rascacielos, y a los obreros en la fatiga de la fundición.
Y estando en esas, dirigió sus cámaras, como afectuosos ojos, hacia los pequeños hijos de los inmigrantes que eran las víctimas fáciles de aquella enorme máquina de machacar carne que era el impetuoso desarrollo neoyorkino.
A los pequeños los halló entre la basura de los bajos fondos, o exhaustos sobre las máquinas textileras de la periferia; también los vio partir en camiones de redilas para ser aventados en las oscuras fauces de las minas de carbón del Este.
Durante diez años, Hines documentó el terrible drama del progreso destructivo, acumulando miles de fotos de los chicos en las fábricas, calles y tierras de cultivo, como prueba de que el crecimiento de la ganancia contaba con el ultraje a los pequeños trabajadores.
La lucha de Hine tuvo enorme eco en la comunidad democrática y finalmente fue escuchado en los comités del gobierno y del Congreso, hasta que decidieron prohibir la explotación infantil.
En las décadas de los 20 y 30, Lewis continuó enfatizando en sus fotografías la decisiva contribución del trabajo humano al crecimiento de la riqueza (ajena), y enmedio de la Gran Depresión siguió a los trabajadores en su ruta a través de la sequía laboral Y poco después murió. Un año antes de que aquellos niños, ya mayores, partieran a la guerra en Europa a pelear por "la América" que ya era su nueva patria.
Lewis Hine no cambió el mundo es cierto, no al menos de ese modo fabulado que le gusta a la Historia, en el que grandes héroes mitológico-republicanos levantan ejércitos en un tris, dizque para cambiar el mundo de golpe y porrazo, aunque las cosas luego siguen igual. No. Hine no es de esos. Sino de los que luchan por los cambios éticos, que son los cambios de verdad. Él era como los científicos honestos, los artistas, poetas, músicos o dramaturgos que con su trabajo impulsan la recuperación de la dignidad humana, porque están seguros que algún día será la sustancia de nuevos comportamientos colectivos.


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jueves

La "izquierda" no fuma

El cigarro mata lentamente, pero no tengo prisa.

¡Quién lo hubiera dicho! Sin que nadie se los hubiera pedido, los legisladores de "la izquierda" en el DF emitieron en 2008 un reglamento contra los fumadores, igualito al que expidió Hitler apenas llegado al poder, para imponer desde el gobierno un estilo de vida, usando la ley como un garrote.
Las razones del prohibicionismo no tienen ni de cerca alguna fundamentación científica, pero dan rienda suelta a la obsesión de esa “izquierda” por regular las relaciones sociales y los comportamientos individuales con leyes y sanciones.

Con la expedición de la ley vino una masiva campaña que aceleró la paranoia en la sociedad para culpabilizar a los que fuman por todos los males pulmonares que sufre la gente. De la contaminación de las empresas no se dijo ni pío, ni tampoco que un auto expulsa un volumen de gases equivalente a mil fumadores por minuto, y que en la ciudad circulan más de 3 millones de vehículos.
Esa prohibición debe eliminarse haciendo respetar los derechos de todos. Cada negocio debería poner un letrero en el exterior indicando su vocación. Si un bar puede atender a fumadores y no fumadores en áreas separadas, que así lo haga. Quien tolere a los fumadores, que vaya a los lugares donde se permita fumar. Finalmente, que aquellos dueños de bares y restaurantes que son intolerantes al humo, pues que impidan fumar dentro, si así les parece.
Además, debería permitirse que las fonditas, cervecerías, restaurantes, o cafés, pongan libremente mesitas y sillas al aire libre, dejando un espacio regulado para el tránsito de peatones.
De este modo, el juego de la oferta y la demanda terminaría por inclinar a cada centro de consumo a la posición que más le convenga, y a cada persona a elegir el lugar de su preferencia sin que el gobierno se meta en sus decisiones.
Los derechos de todos serían respetados en la plural aplicación del derecho, como corresponde a una sociedad abierta y posmedieval.

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sábado

Apología de la esclavitud

Nos gusta decir que somos los esclavos modernos. Que la necesidad moderna nos esclaviza tanto como la violencia sujetaba a los antiguos esclavos. Y eso es muy cierto, pero hay diferencias: ellos vivían mejor...
§ Para comenzar, los esclavos en la antigua Roma tenían casa y comida asegurada antes de comenzar a trabajar. No sufrían angustias ni estrés --y esto es muy importante-- porque no trabajaban para comer, sino que comían para trabajar. Y los muy vagos, ni siquiera tenían que preocuparse por su cadáver al morir. Esa era una responsabilidad del patrón.
§ Es cierto, los viejos esclavos no eran dueños de su vida, pero la tenían asegurada. Es más, el amo perdía mucho dinero si el esclavo se le moría, porque igual que los robots japoneses eran una inversión.
§ Algo muy importante es que la calidad de vida del antiguo esclavo no dependía del volumen, ni del ritmo, ni del valor del trabajo erogado; si incumplían con la carga se ganaban uno o dos zapes, y ya. El amo jamás les diría "¡You're fired… y cierra la puerta cuando salgas!". No, porque su vida dependía de su disponibilidad ad perpetuam para el patrón (igual que uno), pero ellos no conocían el temor de perder la chamba, al contrario.
§ Y no me crea, pero la gente decente en Roma le daba un cacho de tierra al buen esclavo, y le permitían atenderla y vender sus excedentes; con eso, uno que otro esclavo podía llegar a comprar su libertad. (¿Uno, cuándo?)
§ Algo que se extraña de aquella época es que no se conocía el odio y la humillación por la fisonomía de las personas: había esclavos güeros, negros y mestizos. El racismo fue un invento del mercado mundial moderno, del descubrimiento de América para acá.
§ En realidad, decimos que somos esclavos pero sólo para auto-compadecernos. No como rechazo a esa condición. En la vida real nadie lucha contra la esclavitud, sino contra su ausencia. La necesidad nos ha esclavizado materialmente, y mentalmente. Fíjese usted: no hay partido político decente que no ofrezca abatir el desempleo: que no prometa, como si fuese un sueño, que algún día todos seremos esclavos (la llaman "política del pleno empleo”).
§ En cambio, los viejos esclavos se rebelaron durante siglos contra su condición; y en la historia se ha grabado la épica de sus esforzadas luchas. Y cuando sus revoluciones triunfaron la esclavitud fue proscrita para siempre como delito de lesa humanidad. Esa prohibición se halla inscrita en la primera página de todas las constituciones del mundo.
Pero esa libertad impide que Espartaco emerja del sustrato subconsciente en el que se halla como alter ego nuestro, porque, paradójicamente, la moderna esclavitud se basa en la libertad.

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viernes

El libro y los gadgets

Y dale con que el libro va a desaparecer. Cada vez que sale un aparatejo nuevo, alguien viene a decir que el libro es cosa del pasado. La burrada vuelve a ser tema con la proliferación de los “readers”, ¡cuya versión más simple almacena un millar libros!
La idea común de que el libro es un impreso en papel y cosido por el lomo, dejaría fuera al I Ching o el Corpus Hippocraticum que son tremendos libros. Y en todo caso, si desaparece ¿qué? ¿Acaso desaparecería la producción y difusión del conocimiento? El “libro”, en realidad, es un relato con un comienzo y un final. Unidad de palabras y párrafos, dibujados en papiro, seda, pulpa de árbol o megapixeles, que funden al escritor con el lector. El soporte no cambia ni la estructura ni la función del libro (el audiobook es otra cosa porque no se lee).¿Algún día desaparecerá el libro? Es posible. Pero no mientras exista la necesidad y el placer de leer y escribir.
Una grandiosa obra, subconsciente, del capitalismo fue la invención de la imprenta moderna, y de la secuencia evolutiva de las prensas mecánicas que llegan a escupir millones de hojas impresas en un instante. El microchip, el hipertexto, la internet, el e-book y los gadgets portátiles, son la progresión genética del libro, y ahora cualquiera puede escribir, imprimir y distribuir su libro online.
El desarrollo de la imprenta, sin saberlo, expropiaba el conocimiento a un grupito del poder que sabía leer y escribir, y con ello expandió ambas aptitudes (leer y escribir) a todo el mundo en los últimos cien años. El hipertexto y la internet nos acercan al viejo sueño de la biblioteca y la enciclopedia universal. Pero sus posibilidades técnicas dan para pensar en muchas cosas más.

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¿Cuál historia?

A George Santayana se le adjudica la frase de que quien desconoce su pasado está condenado a repetirlo. En lugar de pensar en las implicaciones de esta afirmación los historiadores hicieron una variación del tema con un lugar común: que los pueblos que ignoran su historia están condenados a repetir sus errores. Como se ve hay una diferencia importante: aquél habla del pasado y éstos de los errores. La primera proposición implica que si los pueblos tuviesen memoria no se plantearían los mismos problemas del pasado.
Pero no hay que darle vueltas: el más simple sentido común nos indica que el pasado, como la vida de las personas, no puede repetirse. Nadie puede regresar a su infancia y por lo tanto es imposible que pueda cometer los errores de aquella época. Si alguien se quema las manos en la estufa no es porque ignore que el fuego quema, como cuando era bebé. Es otro entorno y ése es un nuevo error. Las circunstancias en cada "presente" hacen que toda situación sea nueva, y por lo mismo es absurdo hablar de situaciones "inéditas" (decirlo es redundante).
La razón de aquella frase es totalmente política. Son excepcionales los historiadores que no hayan trabajado para el poder desde que nació el mundo. Lo hacen gratis o por interés, pero al fin terminan justificando la existencia de los gobernantes. Y es ahí donde cobra sentido ese lugar común, de no cometer los errores del pasado.
Si agarramos un compendio de Historia moderna en él hallaremos la narrativa de la constitución del Estado. Desde sus primeros balbuceos en labios de los "Padres de la patria", hasta el final feliz que termina con la consolidación de las instituciones actuales.
En ese relato se nos dice que las guerras y los enormes sufrimientos del pasado valieron la pena porque obtuvimos la libertad que ahora garantiza el Estado. Un Estado fuerte, medio abollado y corrupto, sí, pero representativo. No como el de antes, que al carecer del apoyo de la población era muy débil y podía ser sometido por caudillos militares o potencias extranjeras.
Esa es la lección: no hagamos algo que pueda debilitar el Estado. Apoyemos a alguno de los representantes de la Patria que dirigen los partidos políticos, mostrándoles nuestro cariño a la hora del voto. No importa a cuál; lo importante --nos dicen-- es no dejar el campo abierto a los enemigos de la Patria. Para eso se escribe la Historia...
Pero vamos suponiendo que hubiese otro relato, la otra historia, una distinta, que nos explicara cómo es que pudimos en un par de siglos alimentar a este monstruo que se ha vuelto contra nosotros... Este Estado que se reproduce al margen de la sociedad, y la hace sujeto de él y a la vez su víctima. Si supiéramos cómo ocurrió eso, no insistiríamos en el error.

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jueves

¿Qué es el tiempo?

Me dicen que el tiempo es la medición del periodo que transcurre entre dos movimientos. Que sólo ocurre en una dirección, y que por lo tanto no pueden reunirse pasado y presente.
Pero uno sabe que la luz de las estrellas tarda cierto tiempo en alcanzar la Tierra, a veces, miles de años. Por lo tanto, al mirar lejos en el espacio en realidad estamos viendo el pasado hoy...
Supongo que por eso el cielo es oscuro en la noche.

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Derechos de autor e internet

Shawn Fanning se volvió famoso al comienzo de este siglo al afrontar una batalla contra los tribunales gringos, acusado de violación de los derechos de autor de los roqueros, y de los de reproducción de las disqueras. En todos los idiomas se alzaron campañas en la red en su defensa: Fanning había creado un programa gratuito que nos permitía intercambiar música (mp3) entre anónimos, conectando computadores a través del mundo; su programita se llamaba Napster. Pero Napster no podía ganarle al sistema jurídico defensor de las ganancias y Shawn tuvo que cerrar el servicio... pero ya había descubierto que en internet el verbo sharing se conjuba en todos los idiomas a través del peer-to-peer.
Lo mejor de aquellas campañas mundiales fue la polémica, fecunda en ideas, sobre de los derechos privados que aprisionan la difusión del conocimiento, y que empujaron espacios públicos como el “Commons”, la Wikipedia, y el gran avance de Linux.
Fue la tecnológía la que comenzó a carcomer lo que se esconden bajo el piadoso término de “Derechos de autor”: Si yo compro un libro, o un disco, nadie puede prohibirme que los preste o lo regale. Y en estos tiempos puedo envíarlo por internet si así quiero. ¡Ah no! El problema, dicen las empresas, es que al enviarlo electrónicamente puedes prestar tu libro tantas veces que mis ventas se caen. (Y también las de los autores, porque aceptaron cobrar por su trabajo de acuerdo a las ventas.)
El caso es que a la vuelta de diez años del juicio contra Shawn Fanning, los libres programadores le han dado vuelta a los argumentos jurídicos con los nuevos avances tecnológicos. El crecimiento del ancho de banda permite que las pesadísimas películas fluyen como agua a través de los programas de sharing como el Bittorrent, sin hacer escalas servidores intermedios, como antes con Napster.
¿Y qué van a hacer las empresas para detener esta corriente? No importa. Cualquier cosa que hagan preparará las condiciones para un nuevo salto en la libre difusión de las obras. La tecnología y el trabajo de los antimonopolistas nos acercan cada día más a algo que se llama los Bienes Comunes.

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Puercos y ballenas

Savater ha dicho que los animales no pueden tener derechos porque no tienen deberes. Se oye bien, pero no resuelve nada. Los niños pequeños no tienen deberes, y sí un montón de derechos porque no tienen conciencia de la vida social. Pero la reflexión viene a cuento porque los ecologistas se empeñan en defender la vida de ballenas y focas, y lo hacen en serio. En la tele se ve al greenpeace rifándose el pellejo en los mares helados del ártico, peleando contra japoneses y canadienses que masacran esos animales para venderlos en pedazos. Lo hacen porque consideran que tienen derecho a la vida.
Y si uno piensa que es un derecho, lo lógico es que fuese igual para todos los animales. Pues no. A los animales se les aplica el derecho como a las personas, en modo desigual. A los greenpeace no los vemos peleando en favor de los millares de cerdos y vacas que cada día son pasados a cuchillo, en cada ciudad, y no digamos de los millares de pollos "masacrados" cada hora. No es lo mismo un puerco que una ballena, por la diferencia númerica. Y en la realidad social ocurre igual. En el planeta son pocas personas las que tienen su vida resuelta, y para el resto, los millones, su vida siempre está en veremos.
Sin embargo hay algo de nuevo en la acción de los tratan de ayudar a especies inferiores y no sólo usarlas; pero igual que otros movimientos que parecen novedosos, les rascas tantito y sale el olor de lo viejo.

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domingo

Sírvame un doble...

El sueño de la clonación ha comenzado a tomar forma con la disección de los nucleótidos celulares, y con él se han despertado los viejos relatos del Golem y de los seres creados a imagen y semejanza de las personas.
Ya no estamos hablando de robots que suplen el trabajo de los seres humanos, sino de seres idénticos como una imagen tridimensional sacada del espejo. La prensa ha alentado la discusión sobre la clonación simplificando algunas frases de científicos que escudriñan la estructura más íntima del genoma, que es otra cosa. Y no extraña que los ígnaros de la Cámara de Diputados se tomen en serio la cosa, y que con toda parsimonia propongan un punto de acuerdo para prohibir que en México se hagan clonaciones.
Y cuanto más se habla de ello más falta hace que alguien se pregunte ¿Para qué? ¿Cuál sería la razón para clonar seres humanos? Me parece que no tiene sentido.

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lunes

El evangelista

Sentado en la plaza lee y fuma mientras espera a la clienta habitual. Ella, analfabeta, ocupa el taburete frente a él y le muestra su corazón. Le confía anhelos y amores que él, como intérprete autorizado de sentimientos y propósitos, transcribe por comisión. Son palabras bellas que la remitente se adjudica sin pudor, sin imaginar que el escribano dibuja la frase íntima de un repertorio cursi y machacón (ella tampoco sabe que el librito de poemas es insustituible en la labor). Semanas después regresa la mujer. Le trae la carta de respuesta, que el escribiente --¿quién más?-- le puede descifrar. Y no hay que dudar que del otro lado de la comunicación, en otros portales, se halle otro evangelista que ha respondido con fervor.
Con algo de poeta, y otro poco de tinterillo notarial, el escribano público, o evangelista, durante mucho tiempo fue la única posibilidad de comunicación epistolar. Modesto y silencioso en el mercado popular, el amanuense fue visto como persona de cierta dignidad; y es que había pocos que sabían usar pluma tinta y papel.
Urbano por excelencia el evangelista ha visto trascurrir el tiempo y la mutación social, y por causas ajenas a su voluntad un día compró la pesadísima máquina de escribir, y se plantó afuera de alguna dependencia pública para satisfacer cualquier trámite oficial: Al secretario del abogado le urgía redactar de volada una demanda judicial; y la gente buena tenía que llenar formularios administrativos que no cualquiera podía desmadejar; y es que los burócratas de ventanilla exigían letra clara y datos bien precisos bajo amenaza de regresar a la fila y repetir el trámite una y otra vez...
El evangelista no se dio por vencido e impertérrito esperó leyendo y fumando en su escritorio: y los fotógrafos, los que le hacen al antropólogo, lo retrataron como figura social en extinción porque ya no escribía cartas y poemas a comisión, sino folletos y hojas de publicidad. Los urbanólogos dijeron que la educación pública y la computadora harían desaparecer al escribidor profesional... pero claramente se equivocaron de pe a pa. Ya no se llama "evangelista" pero sigue cumpliendo con su función, y cualquier publicista sabe que debe contratar al copywriter para ofrecer la comunicación escrita,  simple y llanamente porque en nuestros días lo más común es el analfabetismo funcional.

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viernes

¿Si, no?

El OXÍMORON es una figura retórica que resulta al pegar voces contradictorias. La palabra es, ella misma, un oxímoron, una contradicción en sus términos: deriva del griego oxys, que significa ‘agudo’, y moron, que significa 'romo'.

Una pequeña lista de oxímoros... (para auto-engañarse):



Inteligencia militar

Políticamente correcto
Democracia representativa
Amor libre
Realidad virtual
Ética periodística
Izquierda autoritaria
Revolucionario Institucional
Estados unidos
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lunes

Idiotas de centro

Los políticos que presumen de ser del “centro” ideológico, lo mismo que a los gobernantes, les encanta decir que los extremos se juntan. Que los radicales de izquierda, con su crítica destructiva, a fin de cuentas coinciden con la extrema derecha nihilista. Ya se sabe que lo dicen para chantajear a sus críticos y taparles la boca.
Pensemos un poco. Si tomamos una línea recta y juntamos los extremos se forma un círculo. En esa forma cualquier punto en la circunferencia es equivalente a cualquiera. Desaparece toda referencia entre izquierda, centro, y derecha, que sólo tendrían sentido si no se juntan los extremos. Lo gracioso es que la sociedad sí percibe el espectro político como un círculo donde todos los políticos son iguales... ¿Iguales a quién? Precisamente a ellos, a los inútiles del centro, que ni pa’ allá ni pa’ acá.

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viernes

Historia de un letrero


Alonso Álvarez es un chavo de Tampico que fue rechazado por “maleta” en las dos escuelas públicas de cine del DF. Desocupado y sin dinero logró reunir entre sus cuates los pocos pesos que costaba producir un videíto de 4 minutos, y enviarlo a Cannes. Meses después recibió un telefonazo con el dichoso mensaje: tenía que viajar a Francia para recibir el Premio Especial 2008 del Short Film Corner por su film Historia de un letrero (ver en Youtube). De aquel lado del mundo supieron apreciar las habilidades de Alfonso que en México nadie vio.

Y es que los "promotores" mexicanos de la cultura sólo se promueven a sí mismos. Los landlords de las instituciones se dedican a homenajear a los barones de las letras y las artes, bajo el explícito acuerdo de que "hoy por tí y mañana por mí". Y mira la casualidad: justo en los días que Monsiváis se dejaba querer, en agasajos pedantes y mamones, por la cultocracia congregada en Bellas Artes por haber cumplido sus primeros 70 añitos, este chavo, Alfonso Álvarez, andaba buscando la lana para viajar a Cannes. No la consiguió.

Pero suertudo él, porque allá, en la riviera francesa, andaba un funcionario del Instituto Mexicano del Cine quien, ni tardo ni perezoso, recibió el premio en nombre de Alfonso. El funcionario, en cumplimiento de sus funciones, andaba en Francia... promoviendo el cine mexicano. ¡Faltaba más!

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sábado

Las paradojas

Compré un nuevo Moleskine y abrí este blog asociado a la escritura de mis ocurrencias sobre ciertas paradojas y contradicciones visibles en la sociedad. Esos fenómenos que logra captar el pensamiento racional y que en siglos anteriores le costaron el pellejo a más de uno. Ya no vivimos en el medioevo, es cierto, y nadie delata a un prójimo por contradecir las "verdades" afirmadas por la autoridad (salvo en los partidos y las dictaduras). Pero también es cierto que el pensamiento racional y crítico aún no forma parte del sentido común; del conocimiento general que permita distinguir los sucesos de los no sucesos de la vida.
Hay varios tipos de paradojas, lógicas, semánticas, etcétera; y aparte están las que engañan nuestros sentidos. La más conocida es la que nos hace ver que el Sol gira alrededor de la Tierra, mientras la Tierra gira sobre su eje. Se trata de un no suceso que vemos con nuestros propios ojos. Y aunque el Vaticano le haya pedido perdón a Galileo, 400 años despúes de haberlo juzgado por contradecir la teología geocéntrica, nos sigue fascinando el "movimiento" del Sol.
Hay otras paradojas derivadas de la actividad social, como la política y la producción ideológica, que nos nos hacen ver contenidos donde sólo hay apariencias, y a veces no se entiende por qué las cosas salen al revés: y es que seguimos atados a muchas verdades consagradas aunque contradigan la razón. Y parece mentira, pero el libre pensamiento aún debe abrirse paso entre las numerosas apariencias que engañan nuestros sentidos...
Alberto Sánchez, editor.

Giordano Bruno fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en la plaza Campo dei Fiori acusado por la Santa Inquisición de blasfemia y herejía. Once años después, ya encarrerados, sus acusadores abrieron otra investigación contra Galileo Galilei, quien por lo visto no había aprendido qué cosa era la Verdad.

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